
desperté en mi cama, con la ropa que habia decidido ponerme unas horas antes. en medio de la confusión del sueño creí que me habia quedado dormida y vestida. pero lo recordé y me frustré: se suponía que no tenía que despertar. las cosas no habian funcionado como las planifiqué.
despertar y darme cuenta de que respiro. por unos instantes desee estar alucinando camino a mi muerte, pero el mundo seguia girando y yo a su ritmo, también.
las cosas fallaron.

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